Hoy en día, con momentos tan difíciles como los que estamos viviendo, y con lo complicado que está resultando para muchos, la familia es el apoyo más importante que podemos encontrar. Como dicen algunos, la familia no se elige, es la que te toca. Pero desde mi punto de vista, la familia de cada uno es la que siempre está ahí. La que nunca te deja solo y la que siempre está dispuesta a tenderte un brazo cuando lo necesita.
La verdad es que hay muchos, que por distintas rencillas, no llevan una buena relación con sus familiares. Pero también con quien más tiempo se puede pasar durante un día es con los padres, hermanos… y por ello pueden surgir distintos problemas. De todo esto lo importante es sobreponerse a todos esos obstáculos, conseguir sentarse todos juntos a hablar las cosas y arreglarlas. Porque lo fácil sería dejarlas pasar, no comentarlas, llegando un día a explotar todas juntas con muy malas consecuencias.
La familia hay que cuidarla, respetarla y usarla. Es decir, apoyarse en ella para cualquier situación. Todos los miembros de una familia son completamente necesarios. En ella, nadie es mejor que el otro ni peor que nadie. Un hermano no es mejor hijo que el otro porque sea un gran estudiante o un gran profesional. El otro, aunque no sea el mejor estudiante, seguramente será una excelente persona; quizás lo más importante de esta vida. Ante todo hay que ser buenas personas.
Aunque ningún miembro sea más importante que el otro como acabo de decir, es verdad que hay una persona fundamental en este grupo. Estas personas son las madres. Las madres son la pieza clave. La que hace que todo funcione a la perfección y la que siempre está pendiente de todo y de todos. No deja ningún detalle al azar y siempre sabe todo lo que acontece en casa. Si el padre ha tenido algún problema en el trabajo, si el hijo mayor ha aprobado con nota en la universidad, o si el pequeño ha tenido que ir al médico esa misma mañana porque se ha levantado con un dolor muy fuerte en la tripa.
Todo esto puede llevar a los agobios de los que hablábamos el otro día en clase y que con toda seguridad todas los sufren varios días a la semana, porque encima la madre tiene su trabajo fuera de casa, . A mi parecer resulta muy fácil decir que hay que tomarse las cosas con más calma para no agobiarse. Pero cuando tienes muchos quehaceres y todos se juntan en un mismo momento puede ser complicado mantener la calma.
Por ello, lo principal es la colaboración. Si entre todos se ayuda en las labores, desde donde su capacidad o edad le dispone; esos agobios seguramente no surgirán. Ya que con dicha colaboración todos dispondrán de más tiempo. Y dicho tiempo ganado se puede emprender para prestar atención a ese hermano pequeño con su problema o a la misma madre que seguro lo agradecerá.
Lo que queda claro es que una familia debe permanecer siempre unida. Los problemas surgirán, y más de los que desearíamos, pero si cada uno permanece aferrado a los padres y hermanos, parecerán más pequeños que si los afrontamos solos.
Hoy en día es muy común conocer familias rotas. Padres separados por distintos motivos y eso puede suponer grandes problemas para los hijos, ya que se pueden sentir culpables de las discusiones de sus padres. Todo esto puede suponer un problema más importante aún. Hay que tener en cuenta que los niños son personitas muy vulnerables, a los que las cosas les afecta mucho más que a los mayores. Por todo esto hay que pensar muy bien las decisiones que podemos tomar, seguramente precipitadas y las cuales afectarán a muchas personas más que a nosotros mismos.
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| La familia es una unidad básica fundamental |


