jueves, 13 de octubre de 2011

Variedades vitales

El otro día tras leer los capítulos de “Estilos de vida” y “Vivir en paz”, no me quedaba muy claro sobre qué tema realizar mi ensayo correspondiente a la asignatura. Pero al llegar a casa y comenzar a ver la televisión se me abrió un pequeño camino. Me dispuse a ver el programa “Informe Robinson”, el cual realiza reportajes interesantes sobre distintos personajes de cualquier ámbito deportivo y los acercan al espectador de forma más sencilla y real a como nos los suelen mostrar otros medios.

Ese día el programa era sobre Fernando Llorente, jugador de fútbol del Athletic Club de Bilbao y colaborador con la ONG “Save the children”. Participaban conjuntamente, jugador y ONG, en una campaña llamada “todos contamos para salvar vidas” cuyo objetivo es reducir la mortalidad infantil de los niños menores de cinco años. Entonces, se llevaron a Fernando hasta la India para que pudiera comprobar directamente la labor que se realiza con dicha campaña.

El reportaje mostraba claramente las pésimas condiciones de vida en los “slums” (barrios marginales) de la periferia de Nueva Delhi. Se centraban en los niños que residían allí, los cuales no tienen ni agua potable para vivir o juguetes de última generación de los que disfrutar, aunque, pese a todo ello, se les podía ver contentos. Entonces guiaban el programa a mostrar las labores de trabajo que llevaba a cargo “Save the children”. Este trabajo se basaba en que, dos veces por semana, los niños de estos barrios marginales pudieran ser atendidos por un pediatra. Y de esta forma, proporcionar a sus padres los medicamentos necesarios para curar enfermedades tan simples como una gripe o una diarrea. Del mismo modo se les educa a las madres para tratar problemas que puedan surgir con sus pequeños, y, así, reducir esa temida mortalidad infantil.

Llorente con varios niños de la India
Pero lo que más me impactó fueron las reflexiones que se fueron haciendo a lo largo del reportaje por parte de Fernando; así como ver la forma de vida de los habitantes de Nueva Delhi y compararla con la nuestra. Una frase del jugador que me quedó marcada fue: “Si conocieran otra vida sería imposible vivir ahí. Es inhumano”. Esto es lo que me hace pensar que nosotros somos unos privilegiados. Resulta complicado creer que en esta etapa de la vida, y con lo evolucionado que está el mundo, sea posible que haya gente que viva en esas condiciones. O que nosotros sólo estemos preocupados del próximo teléfono móvil que va a salir al mercado, o esos pantalones tan elegantes, cuando hay gente que se está dejando la vida simplemente por ir a buscar agua para su familia. Pero la realidad es esa, que parece que vivimos en un mundo paralelo donde sólo existimos nosotros y nos evadimos de los problemas verdaderamente importantes. Cuando, en realidad, hay personas que solamente conocen el esfuerzo para llevar un trozo de pan a la mesa de sus cinco hijos, los cuales viven hacinados en una casa sin unos mínimos de salubridad.

También quiero decir que en “nuestro mundo” no siempre todo ha sido sencillo. Por ejemplo, mis padres, (como muchas familias de la época), tuvieron que “huir” de sus tierras natales en busca de prosperidad hacia otro lugar, el cual les proporcionaría un trabajo para sacar adelante a una familia más que numerosa. Ésto se consiguió gracias al esfuerzo de todos, pero también gracias a la labor de las personas que tenían el poder y que luchaban por la prosperidad y el bienestar de sus habitantes. Esto es lo que no funciona en estos países donde ONG’s como “Save the children” trabajan. Aquí, sus políticos solamente miran por ellos mismos y por sus bolsillos y no hacen nada porque sus habitantes puedan evolucionar. Simplemente, miran hacia otro lado ante tanta barbarie. Por lo que la solución estaría en que esos políticos corruptos dejaran de pensar en sí mismos e intentaran ayudar a sus compatriotas que seguro se lo agradecerían sobremanera.

Somos unos privilegiados por vivir donde vivimos, con muchas comodidades, casi sin preocupaciones…. Eso debería ser así, pero ya estamos nosotros mismos para complicarnos las cosas o para hacer que nos las compliquen los demás. Nos encontramos en un mundo consumista y egoísta que nos puede provocar mucho desagrado, pero si lo comparamos con el de los “slums” de Nueva Delhi, seguro que todos elegimos “nuestro mundo”. No pasa lo mismo en su lugar, donde desconocen otra forma de vida (puede ser porque no tienen nada que les pueda mostrar cómo vivimos), y por ello son felices con lo poco que tienen y aspiran, únicamente, a unos buenos estudios para poder prosperar.
 
Por tanto, debemos dar gracias todos los días por la situación en la que nos encontramos y aprovecharlo de la mejor forma posible. Aprovecharlo nosotros mismos y como nuestros padres nos han intentado educar, sin beneficiarnos de nadie ni nada. Y también, y quizás lo más importante, ser solidarios. Tener en mente siempre que no somos los únicos habitantes de este planeta y que no todo pasa por tener el mejor coche de todos; sino pensar en todas aquellas personas, que compartiendo una simple pelota con su amigo ya es la persona más feliz del mundo.
Slum de Dharavi, en la ciudad de Mumbai

No hay comentarios:

Publicar un comentario